Rivka Carmi, primera mujer al frente de una universidad israelí

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Pediatra y genetista, Rivka Carmi fue en 2006 la primera mujer en presidir una universidad de Israel. Durante doce años condujo la Universidad Ben-Gurión del Néguev, tras investigar las enfermedades hereditarias de la población beduina y abrir camino a las mujeres en la ciencia y la medicina.

Rivka Carmi nació en 1948 en Zijrón Yaakov, una localidad fundada por pioneros judíos al sur de Haifa, el mismo año en que se creó el Estado de Israel. Su madre era trabajadora social y su padre, contador, pintor y arqueólogo aficionado; murió cuando ella tenía 14 años.

En la secundaria asistió a clases para alumnos destacados en ciencias en el Instituto Weizmann. Comenzó Biología en la Universidad Hebrea de Jerusalén, pero se pasó a Medicina y se graduó en la Escuela de Medicina Hadassah.

Cumplió el servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel, donde llegó al grado de capitana y dirigió una escuela de formación de oficiales académicos. Durante la guerra de Iom Kipur, en 1973, integró el equipo fundador de la unidad encargada de localizar a los soldados desaparecidos.

Se formó luego en pediatría y neonatología en el Centro Médico Soroka de Beer Sheva, y completó su especialización en genética médica en el Boston Children’s Hospital y la Facultad de Medicina de Harvard.

Trayectoria: de la genética en el Néguev al decanato

Carmi se incorporó en 1976 a la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Beer Sheva, como profesora.

Su línea central de investigación fueron las bases clínicas y moleculares de las enfermedades genéticas en la población árabe-beduina del Néguev. Firmó más de 150 publicaciones, participó en la identificación de 12 genes nuevos y en la descripción de dos síndromes, uno de los cuales lleva su nombre. Dirigió el Instituto de Genética del Centro Médico Soroka y fue profesora titular desde 1995, con la cátedra Kreitman de Genética Pediátrica.

En 2000 asumió como decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, cargo que ejerció cinco años. Fue la primera mujer en dirigir una facultad de medicina en Israel y, entre 2002 y 2005, presidió la Asociación Israelí de Decanos de Medicina.

Trayectoria: doce años al frente de la Universidad Ben-Gurión

En mayo de 2006, la junta de gobernadores la eligió presidenta de la Universidad Ben-Gurión, en reemplazo de Avishay Braverman, que dejó el cargo para entrar en política. Fue la primera mujer en presidir una universidad israelí. Ejerció tres mandatos, hasta diciembre de 2018, y el 1 de enero de 2019 la sucedió el biólogo Daniel Chamovitz.

Según The Times of Israel, al término de su gestión la universidad tenía unos 20.000 estudiantes, 4.000 docentes e investigadores y 150.000 egresados. Bajo su presidencia se creó el Centro Nacional de Biotecnología en el Néguev y se impulsó un parque tecnológico junto al campus, vinculado al empleo y al emprendimiento en Beer Sheva.

Entre 2010 y 2012 presidió el Comité de Rectores de Universidades de Israel, también como primera mujer.

Su gestión tuvo momentos de tensión. En 2012, el Consejo de Educación Superior ordenó frenar la inscripción en el Departamento de Política y Gobierno, criticado por sectores de derecha. Carmi calificó la medida de “extrema” y la definió como un golpe a la independencia académica (The Chronicle of Higher Education, 30/9/2012). En febrero de 2013 el Consejo revirtió la decisión. En 2017, la propuesta de extender su mandato dos años generó objeciones de docentes; ella anunció que se retiraría al encontrarse un sucesor (dato reportado por Haaretz; no confirmado en una segunda fuente para esta nota).

Aportes e impacto en Israel y en el mundo

Su aporte científico se concentró en la población árabe-beduina del Néguev. Sus estudios de mapeo genético permitieron identificar causas de trastornos raros y sirvieron de base para programas comunitarios de prevención en la comunidad beduina del Néguev, que también promovían la educación de las mujeres.

En política académica, su sello fue la igualdad de género. Desde 2011 encabezó el comité nacional para la promoción y representación de las mujeres en la educación superior, conocido como “equipo Carmi”. En 2015 dirigió un grupo de trabajo de la Asociación Médica de Israel sobre la situación de las médicas.

Integró además el comité Rivlin (2013), sobre compensaciones a trabajadores del reactor de Dimona expuestos a radiación, y el comité Locker (2014), sobre el presupuesto de defensa.

En el plano internacional, el Reino Unido la nombró Comandante honoraria de la Orden del Imperio Británico (CBE) en 2015 por su labor como cofundadora y copresidenta (2010–2017) del Consejo Científico Reino Unido-Israel. Además, recibió doctorados honoris causa de las universidades Dalhousie (Canadá, 2013) y Brandeis (Estados Unidos, 2019).

Legado y presente

Tras dejar la presidencia, Carmi siguió activa en la política científica y médica. En 2019 fundó y preside la Academia Nacional de Ciencias en Medicina, bajo el paraguas de la Asociación Médica de Israel. Preside además ScienceAbroad, red que conecta a investigadores israelíes en el exterior con el país, y el comité asesor de educación médica del Consejo de Educación Superior.

Es investigadora sénior del Instituto Samuel Neaman y, en 2020, recibió el Premio Landau a la trayectoria en medicina.

En conclusión, Rivka Carmi combinó tres carreras en una: la de médica genetista que estudió una población relegada, la de gestora que condujo una de las principales universidades de Israel durante doce años y la de impulsora de políticas para la igualdad de género en la ciencia. Su nombramiento en 2006 marcó un precedente en la educación superior israelí, y su trabajo actual sigue orientado a la formación médica y a la investigación biomédica del país.

 

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