En la Embajada argentina en Estados Unidos, el presidente reafirmó la alianza con Israel, prometió tolerancia cero frente al antisemitismo y destacó el papel de la Argentina al frente de la Alianza Internacional para la Recordación del Holocausto (IHRA).
WASHINGTON.– El presidente Javier Milei encabezó en la Embajada argentina en Washington D.C. la actividad «Expandiendo las fronteras de la Memoria», organizada en honor a la presidencia argentina de la IHRA. Allí sostuvo que Israel constituye «el muro de contención frente a quienes odian todo lo que somos». Según informó el diario Perfil, el encuentro reunió a actores globales en torno a la memoria del Holocausto y la lucha contra el antisemitismo.
Recibieron al mandatario el embajador argentino Alec Oxenford, el titular de la IHRA Marcelo Mindlin, el secretario de Energía de los Estados Unidos Chris Wright y el enviado especial para combatir el antisemitismo, rabino Yehuda Kaploun. Integraron la comitiva la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
En el marco del evento se inauguró la muestra digital «Argentina y el Holocausto», desarrollada en coordinación con el Museo del Holocausto de Buenos Aires.

Una ola de antisemitismo «azuzada»
Milei advirtió que el mundo atraviesa una ola renovada de antisemitismo que, a su juicio, no fue espontánea, sino impulsada como parte de la estrategia de los enemigos de Israel. Señaló que en las democracias occidentales se activaron mecanismos de propaganda para presionar a Israel a deponer las armas y resignar su propia defensa, y cuestionó a quienes se sumaron a esa campaña «detrás de un humanitarismo hipócrita».
El presidente recordó que la Argentina conoce de cerca esa amenaza. Mencionó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994, que se cobraron 114 vidas y por los que el país aún reclama justicia. «Mientras sea Presidente de la Nación en la Argentina, habrá tolerancia cero con el antisemitismo», afirmó.
Defender a Israel, una causa justa
El mandatario fundamentó su respaldo a Israel en dos dimensiones: se trata de una causa justa y, al mismo tiempo, de una cuestión de autopreservación para Occidente. «Si Israel cayera, luego vienen por todo Occidente», sostuvo. Agregó que lo que está en juego son los valores judeocristianos sobre los que se construyó la civilización occidental: la vida, la libertad y la propiedad.
Milei destacó además el liderazgo del presidente Donald Trump, bajo el cual, dijo, los Estados Unidos volvieron a posicionarse con firmeza junto a Israel y al pueblo judío. Subrayó que la Argentina se enorgullece de ser pionera, junto a Washington, en llevar esta causa a todo el continente.
El presidente cerró su discurso con una definición sobre el sentido de la memoria: «No es solo un ejercicio sobre el pasado. Es una responsabilidad con el presente y una promesa con el futuro». Se despidió con un «Am Israel Jai».
