La Comisión Real sobre Antisemitismo y Cohesión Social de Australia concluyó esta semana su ronda de audiencias públicas tras 62 días de sesiones y testimonios de más de 340 personas. El organismo fue creado luego del atentado terrorista del 14 de diciembre de 2025 en Bondi Beach, donde murieron 15 personas y decenas resultaron heridas durante una celebración de Janucá.
Simone Abel, responsable del área legal del Consejo Ejecutivo del Judaísmo Australiano (ECAJ), calificó el cierre de las audiencias como un momento de profundo significado para la comunidad judía del país. Gran parte de la evidencia sobre las circunstancias del atentado, incluida la información de inteligencia disponible antes del ataque, se presentó a puerta cerrada y permanecerá confidencial hasta la conclusión de los procesos penales vinculados al caso.
Peter Wertheim, co-CEO del ECAJ, compareció en dos oportunidades ante la comisión y señaló que el volumen y la gravedad del antisemitismo relatado por los testigos superó las expectativas iniciales. Wertheim subrayó que la comunidad judía había advertido reiteradamente sobre esta escalada sin ser escuchada, y que las consecuencias de esa desatención resultaron perjudiciales para el país en su conjunto.
Tahli Blicblau, vinculada a la Fundación Dor —creada por el exministro Josh Frydenberg—, testificó en tres ocasiones y destacó el coraje de quienes decidieron dar testimonio pese a la hostilidad que enfrentaron posteriormente en redes sociales.
Robert Samuel, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Shalom Collective, definió el proceso como una experiencia de esclarecimiento de la verdad y expresó expectativas concretas respecto de las recomendaciones que emitirá la comisión para reducir la violencia y el odio hacia los judíos australianos.
La rabina Jacqueline Ninio, al frente de la Sinagoga Emanuel en Woollahra, Sídney, valoró que el proceso haya generado un espacio de escucha genuina para relatar experiencias acumuladas durante años, y manifestó su expectativa de que las recomendaciones finales aborden tanto la seguridad física de la comunidad como las causas estructurales del antisemitismo.
La sobreviviente del Holocausto Nina Bassat, de 87 años, fue la última testigo en declarar antes del discurso de cierre a cargo del rabino Yehoram Ulman, director de Chabad de Bondi. Bassat relató el impacto que le produjo el resurgimiento del antisemitismo tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 contra el sur de Israel, y estableció paralelismos con el clima social de la Alemania de los años 30.
El equipo de la comisión, encabezado por la comisionada Virginia Bell SC y el abogado principal asistente Richard Lancaster SC, continúa ahora el análisis de más de 20.000 presentaciones recibidas. Se emitieron 788 notificaciones de producción de documentos, que derivaron en más de 550.000 páginas entregadas bajo compulsión judicial.
Bell confirmó que partes sustanciales de las secciones confidenciales de su informe se harán públicas una vez concluidos los procesos penales por el atentado. La entrega del informe final fue reprogramada para el 18 de diciembre, con el objetivo de no coincidir con los actos conmemorativos del ataque.

