Una nueva encuesta difundida en Israel refleja el peso que tuvo la guerra con Irán sobre la educación de los más chicos, en momentos en que el sistema escolar del país se prepara para arrancar el nuevo año lectivo el 1° de septiembre con renovado impulso.
Según el relevamiento, realizado por Geocartography Knowledge Group y difundido por el sitio Walla, cerca del 90% de los padres israelíes considera que la educación de sus hijos se vio afectada por el conflicto, que llevó al cierre de las escuelas durante más de un mes por la amenaza de ataques con misiles. Los colegios permanecieron cerrados desde el 28 de febrero hasta después de la Pascua judía, en abril.
El estudio también identificó una brecha significativa según la exposición a la crisis: entre los alumnos que sufrieron suspensión de clases por falta de docentes, el 77% mostró un impacto educativo severo, frente a apenas el 33% entre quienes no atravesaron esa situación. En el plano emocional y social, más del 80% de los padres reportó afectación emocional en sus hijos y un 74% señaló efectos en el plano social.
Un dato que sobresale por su contraste es el de las familias ultraortodoxas: el 63% de los hogares Haredi aseguró que sus hijos no sufrieron daño social a raíz de la guerra, lo que evidencia la fortaleza de las redes comunitarias y educativas propias de ese sector a la hora de sostener a los chicos en tiempos de crisis.
De cara al inicio del ciclo 2026-2027, las autoridades educativas enfrentan el desafío de cubrir un déficit de 30.871 docentes, según datos del Buró Central de Estadísticas citados por The Marker. El Ministerio de Educación, que según la encuesta conformó al 22,4% de los padres por su gestión durante la guerra, ya trabaja en reforzar la planta docente antes del regreso a clases.
El país acumula además otros desafíos en el terreno educativo: pruebas tomadas en 2025 mostraron que solo el 22% de los alumnos de noveno grado cumplió con los requisitos del currículo de inglés, mientras que el 38% alcanzó el nivel esperado en su lengua materna (19% en escuelas de habla árabe y 44% en las de habla hebrea). Según datos de Canal 12 correspondientes a junio, las escuelas primarias tuvieron 15 días de clases interrumpidas y las secundarias, 22, con mayor incidencia en las comunidades del norte —zona fronteriza con el Líbano— y en las localidades linderas con la Franja de Gaza.
Pese al escenario complejo, el sistema educativo israelí continúa mostrando capacidad de adaptación: pese a los cierres prolongados por la guerra, la pandemia y las huelgas docentes desde 2020, las escuelas volvieron a abrir sus puertas cada vez, sosteniendo la continuidad pedagógica de millones de estudiantes en todo el país.

