A nueve días de las elecciones del 27 de octubre, las primeras en casi cuatro décadas que se celebran en la fecha prevista y tras un mandato completo, Israel presenta indicadores macroeconómicos sólidos pese a tres años de conflicto en varios frentes.
Según datos del Ministerio de Finanzas, el PBI creció 3,2% en el primer semestre de 2026 respecto del segundo semestre de 2025. La inversión extranjera alcanzó un récord de 26.000 millones de dólares en 2025, un alza del 78%, y la tendencia continuó este año. En el último año, el índice TA-125 de la Bolsa de Tel Aviv subió 35% y el shekel se apreció 11% frente al dólar.
El Banco de Israel proyecta un crecimiento de 4% para 2026 y de 5,5% para 2027, por encima de las perspectivas de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Canadá y Japón.
Inflación baja y tasas en descenso
La inflación anual se ubica en 1,5%, su nivel más bajo desde mayo de 2021. Con ese dato, el Banco de Israel recortó en septiembre la tasa de referencia a 3,25%, el tercer recorte consecutivo y el cuarto del año, lo que llevó la tasa prime a 4,75%. La próxima decisión monetaria está prevista para el 21 de octubre, seis días antes de los comicios.
Cuentas públicas
El Ministerio de Finanzas informó que el déficit fiscal bajó de 4,7% a 3,3% del PBI en los últimos doce meses, por debajo de la meta de 4,9% fijada para 2026, aunque advirtió que podría ampliarse levemente en los próximos meses. La deuda pública equivale al 67,9% del PBI, frente a un promedio de 111% en la OCDE. En febrero, Moody’s elevó la perspectiva crediticia del país de negativa a estable.
Los desafíos
El Banco de Israel estima que la guerra provocó hasta fines de 2025 una pérdida acumulada de producto equivalente al 8,6% del PBI anual. El costo de vida es otro eje de la campaña: según la organización de consumidores Lobby 99, los precios de los alimentos aumentaron 8% entre comienzos de 2024 y mediados de 2026.
La propia elección tiene un costo. De acuerdo con cálculos de la Asociación de Fabricantes de Israel publicados por Ynet, el feriado de la jornada electoral representa unos 2.680 millones de shekels, dentro de un impacto total estimado en 4.000 millones de shekels, alrededor de 1.300 millones de dólares.

