El Hospital Beilinson, del grupo Clalit en Petaj Tikva, implantó a una paciente con epilepsia resistente a fármacos el sistema EASEE, que estimula el foco de las crisis sin perforar el cráneo ni introducir electrodos en el cerebro. Según el hospital, Israel es el primer país fuera de Europa en aplicar esta tecnología, desarrollada en Alemania por la empresa PRECISIS.
El dispositivo se coloca debajo del cuero cabelludo, apoyado sobre el hueso, y envía estímulos eléctricos dirigidos a la zona de la corteza donde se originan las crisis. Un cable lo conecta con una batería implantada en el pecho. La intervención, realizada el 31 de agosto, estuvo a cargo de la Dra. Idit Tamir, directora de la Unidad de Neurocirugía Funcional de Beilinson. Según explicó a la prensa israelí, es la primera vez que pacientes con epilepsia pueden recibir este tipo de estimulación sin que se ingrese al cerebro.
La primera receptora es Olga Moisa, de 42 años, que convive con crisis epilépticas desde hace unos 15 años tras un accidente cerebrovascular. La medicación no logró controlarlas y la cirugía implicaba un riesgo alto, porque el foco se encuentra cerca de áreas que controlan su movilidad. El Prof. Felix Benninger, director de la Unidad de Tratamiento de la Epilepsia del hospital, localizó el foco mediante video-EEG. Desde la implantación, Moisa no ha vuelto a tener convulsiones, aunque el hospital aclara que el equipo funciona aún a baja intensidad y que la eficacia se evaluará en los próximos meses.
EASEE cuenta con certificación CE europea desde 2022. Según un análisis de dos ensayos alemanes publicado en JAMA Neurology en 2023, el 53,1% de los 32 pacientes evaluados redujo al menos a la mitad la frecuencia de sus crisis a los seis meses, sin eventos adversos graves atribuidos al dispositivo.
De acuerdo con los datos citados por Beilinson, unas 100.000 personas viven con epilepsia en Israel y cerca de un tercio no logra un control adecuado con medicamentos. Para ese grupo, la incorporación de EASEE suma una alternativa menos invasiva y consolida a los hospitales israelíes como puerta de entrada de tecnologías médicas de vanguardia fuera de Europa.
