El primer ministro israelí pronunció su 15.º discurso ante la Asamblea General en una visita relámpago a Nueva York, con agenda de reuniones que incluye al presidente argentino.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se dirigió a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York con un discurso centrado en Irán y en la memoria del 7 de octubre. Se trató de su decimoquinta intervención ante el organismo.
Al momento de subir al atril, decenas de delegaciones abandonaron el recinto. La retirada no fue espontánea: la Misión Palestina ante la ONU había enviado un mensaje a numerosos Estados miembros pidiéndoles que llevaran la mayor cantidad posible de personal a la sala y se retiraran en bloque en cuanto se anunciara al primer ministro israelí.
Hubo abucheos y silbidos, mientras el equipo israelí se ponía de pie para aplaudir y quien presidía la sesión reclamaba orden. Otros asistentes también se levantaron para ovacionar al mandatario, y algunos corearon «Am Israel Jai» («El pueblo de Israel vive»).
Netanyahu respondió de inmediato: «Si queda algún otro cobarde moral que todavía no haya abandonado esta sala, por favor, hágalo ahora». Sostuvo además que Israel está defendiendo a muchos de los países cuyos delegados se retiraron.
Irán, eje central del discurso
El jefe de Gobierno abrió su exposición con una dura crítica al régimen iraní y afirmó que, de no haber atacado a Irán, «estaríamos todos muertos». «Devastar las instalaciones nucleares de Irán fue difícil. Fue muy difícil de hacer. Pero para mí fue una de las decisiones más fáciles que tomé como primer ministro, porque si no lo hubiéramos hecho, estaríamos todos muertos», declaró.
Estados Unidos e Israel lanzaron los primeros ataques de la guerra contra Irán a fines de febrero, luego de que Israel ejecutara ataques unilaterales durante la llamada «Guerra de los 12 Días» en junio de 2025.
La memoria del 7 de octubre
Netanyahu repasó los ataques de Hamás de octubre de 2023, en los que fueron asesinadas unas 1.200 personas, y defendió la guerra contra Irán en términos existenciales. Durante aquella masacre, los terroristas liderados por Hamás tomaron además 251 rehenes. El alto el fuego acordado en octubre del año pasado permitió la liberación de los últimos rehenes, mientras que Hamás no se ha desarmado ni ha renunciado al poder en Gaza.
El cruce con Mamdani
En los días previos, Netanyahu había anticipado que utilizaría su intervención para responder al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien insiste en que debe cumplirse la orden de arresto de la Corte Penal Internacional en su contra. En un video difundido en X, el primer ministro le reprochó apoyar a los «monstruos terroristas de Hamás que masacraron a nuestro pueblo» e incitar disturbios contra los judíos de Nueva York, y advirtió que en la ONU diría la verdad sobre los soldados israelíes y sobre él.
El cónsul general de Israel en Nueva York, Ofir Akunis, acusó a Mamdani de difundir mentiras y libelos de sangre contra el Estado de Israel, calificó su postura de «antisemitismo clásico» y cuestionó que no haya dicho una sola palabra sobre la masacre del 7 de octubre.
Agenda bilateral y regreso inmediato
Aunque no está prevista una reunión con el presidente Donald Trump, Netanyahu tiene previsto conversar con el secretario de Estado Marco Rubio y con líderes árabes, y reunirse con los presidentes de Argentina, Bolivia, Paraguay, Panamá y Etiopía, el vicepresidente de Colombia y los primeros ministros de Grecia, Eslovenia y Papúa Nueva Guinea.
Según su oficina, el primer ministro debe regresar a Israel antes del inicio de Sucot, al caer el sol del viernes.
