En el acto central que tuvo lugar en Pasteur 633, en la capital de Argentina, el presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, denunció la parálisis de la causa, exigió a la Cámara de Casación resolver la validez del juicio en ausencia y pidió reforzar la Triple Frontera frente a la amenaza del terrorismo iraní. Javier Milei encabezó la comitiva oficial junto al embajador israelí Eyal Sela.
La comunidad judía argentina conmemoró este viernes el 32° aniversario del atentado contra la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) el mayor ataque terrorista de la historia del país, que el 18 de julio de 1994 asesinó a 85 personas en la sede de Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. A las 9:53, la hora exacta de la explosión, la sirena volvió a sonar ante una cuadra colmada de gente, en silencio, con los carteles que llevan los rostros y nombres de cada una de las víctimas —la menor de ellas, Sebastián Barreiro, de apenas cinco años.
El discurso central estuvo a cargo del presidente de la mutual, Osvaldo Armoza, y fue uno de los más duros que se recuerden en los últimos aniversarios. «Luego de 32 años, el terrorismo asesino no pudo vencernos», afirmó, aunque advirtió que el ataque dejó una herida que la impunidad no permite cerrar. Y fue más allá: sostuvo que el Estado argentino, atravesado por desidias, complicidades y errores sistemáticos, fue incapaz de ofrecer respuestas ante una de las páginas más oscuras de la historia nacional.
Una causa «adormecida» y la presión sobre Casación
El eje del reclamo fue el estado de la investigación judicial. Armoza denunció que en el último año no hubo ninguna novedad relevante en la causa, que describió como detenida o «cajoneada», y concentró la presión en la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, que debe resolver la validez constitucional del juicio en ausencia. Exhortó a los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma a expedirse con la mayor celeridad posible, sin quedar atrapados en laberintos burocráticos ni debates estériles. En ese momento, familiares de las víctimas gritaron desde el público: «Justicia, 32 años ya».
La escena tuvo un condimento inusual: Barroetaveña estaba presente en las primeras filas del acto. Según reconstruyó La Nación, tras la mención el camarista —que ya tendría listo su voto— se comunicó por chat con Ledesma para acelerar la fijación de una audiencia; antes, la Sala debe definir quién reemplazará a Carbajo, cuya subrogancia venció.
Armoza también cuestionó al juez federal Daniel Rafecas, a cargo del expediente, por la lentitud en concretar los pasos previos al juicio oral, y recordó que el Juzgado Federal N° 6 lleva seis años sin magistrado titular. Hacia el Ministerio Público Fiscal, valoró el impulso del fiscal Sebastián Basso, pero calificó de nulo el aporte de su cotitular en la UFI-AMIA, Julio Miranda, y reclamó al procurador interino Eduardo Casal la designación de funcionarios idóneos. Las preguntas que dejó planteadas siguen sin respuesta tres décadas después: quién proveyó el explosivo, dónde se terminó de armar el coche bomba y quiénes brindaron el apoyo local a los terroristas.

Completó el capítulo judicial con dos pedidos adicionales: que la Corte Suprema revoque la absolución de Carlos Telleldín, al considerar que existe prueba acumulada que lo vincula con la conexión local, y que se acelere el análisis de la documentación de la antigua SIDE, donde aún quedan «toneladas de papeles» sin revisar.
Irán, Hezbollah y la Triple Frontera
En el plano internacional, Armoza reafirmó que la verdad histórica y jurídica ya fue establecida: la Justicia argentina determinó que el atentado se decidió, planificó y financió en el seno del régimen fundamentalista de Irán, con Hezbollah como brazo ejecutor. Reclamó a Interpol mantener vigentes las notificaciones rojas contra los acusados y pidió al Gobierno nacional un refuerzo inmediato y riguroso de los controles en la Triple Frontera y en los pasos limítrofes con Bolivia y Chile, al advertir que la vulnerabilidad de las fronteras es un riesgo que Argentina ya no puede permitirse.
El titular de la AMIA también convocó a Brasil a declarar a Hezbollah como organización terrorista y definió la colaboración regional no como una opción geopolítica sino como un deber de supervivencia.
En medio de las críticas, hubo un reconocimiento explícito al alineamiento del Gobierno argentino con Israel. Armoza celebró que, frente a lo que describió como una ola de cinismo global, la República Argentina se ubicara con firmeza en el lado correcto de la historia, con su apoyo expreso al Estado judío en un momento delicado y la declaración de Hamás como organización terrorista.
Milei presente, pero sin nuevas medidas en carpeta
Javier Milei encabezó la comitiva oficial acompañado por su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, y siguió el acto visiblemente emocionado desde las primeras filas, muy cerca del embajador de Israel en Buenos Aires, Eyal Sela, y del embajador estadounidense Peter Lamelas. Desde su asunción en diciembre de 2023, el mandatario asistió a todos los aniversarios. Lo escoltaron el jefe de Gabinete Diego Santilli, la senadora Patricia Bullrich y los ministros Alejandra Monteoliva (Seguridad), Carlos Presti (Defensa) y Mario Lugones (Salud), además de la jueza Sandra Arroyo Salgado, exesposa del fiscal Alberto Nisman.
Bullrich, al llegar, subrayó el valor simbólico de la presencia presidencial: destacó que el juicio en marcha es un paso trascendental en una historia de fracasos y que pocos presidentes asistieron al acto.
Puertas adentro, sin embargo, el oficialismo reconoció ante Infobae que no hay nuevos proyectos legislativos antiterroristas en carpeta, más allá de la Ley de Juicio en Ausencia ya sancionada. «Más no podemos hacer por el momento», admitió una alta fuente de La Libertad Avanza, aunque aseguró buena predisposición para elaborar propuestas. Otra voz del Gobierno defendió la cautela procesal: el juicio en ausencia es una institución nueva que «no puede nacer mal», pero constituye un avance importantísimo. Sobre el pedido de refuerzos en la Triple Frontera, el Ministerio de Seguridad no respondió las consultas, y en materia de vacantes judiciales la Casa Rosada prevé retomar el envío de pliegos tras el receso invernal del Congreso.
A 32 años del ataque, la ecuación sigue siendo la misma que denuncia la comunidad judía argentina desde 1994: una verdad establecida —la responsabilidad de Irán y Hezbollah—, ningún condenado por el atentado y un reloj que corre mientras los acusados permanecen prófugos, protegidos por Teherán.
