Documentos desclasificados en Israel confirman el papel clave del Estado judío en el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas esrilanquesas, desde la lucha contra los Tigres Tamiles hasta la modernización de su aviación de combate.
Israel se consolidó durante casi setenta años como un proveedor confiable de tecnología y entrenamiento militar para Sri Lanka, según un análisis del Centro BESA firmado por Punsara Amarasinghe, profesor de la Universidad de Defensa General Sir John Kotelawala.
El vínculo comenzó en 1958, cuando Colombo adquirió a Israel su primer buque cañonero, el SLNS Gajabahu. Tras una interrupción en 1970, la cooperación se reactivó en los años ochenta, cuando Sri Lanka quedó sin apoyo de sus aliados occidentales frente a la insurgencia separatista y encontró en Israel un socio dispuesto a asistirla.
Según el autor, el primer cargamento israelí, con subfusiles mini-Uzi y gafas de visión nocturna, llegó a fines de 1984 y mejoró de forma significativa las operaciones nocturnas del Ejército. Ese mismo año, asesores del Shin Bet entrenaron a la primera camada de la Fuerza Especial de Tareas. Las lanchas patrulleras Dvora, autorizadas por el entonces primer ministro Shimon Peres, se convirtieron en una seria amenaza para los Tigres Tamiles en el mar.
Eficacia probada en combate
Amarasinghe destaca que el equipamiento israelí resultó altamente eficaz en el campo de batalla. La Fuerza Aérea incorporó 15 cazas Kfir entre 1995 y 2000, y uno de sus escuadrones superó las 2.800 horas de vuelo operativo. La Armada sumó dos lanchas misilísticas clase Sa’ar 4 y desarrolló su flota de patrulleras rápidas a partir del diseño israelí Shaldag.
La alianza sigue vigente. En junio, la Fuerza Aérea de Sri Lanka completó el primer vuelo de prueba de un Kfir modernizado por Israel Aerospace Industries (IAI) al estándar C12, según el medio Newsfirst. El programa abarca cinco aeronaves, con cabina digital, nueva aviónica y capacidad de ataque de precisión, en un acuerdo que Amarasinghe valúa en 50 millones de dólares.
