Presidenta de Strauss Group desde 2001, Ofra Strauss convirtió la lechería que sus abuelos fundaron en Nahariya en un grupo alimentario con ventas por 12.500 millones de shekels, socios como Danone y PepsiCo, y un fuerte negocio de café en Brasil.
La historia empresarial de Ofra Strauss empieza antes de su nacimiento. Sus abuelos, Richard y Hilde Strauss, emigraron de Alemania en 1936 y se instalaron en Nahariya, en el norte del entonces Mandato británico. En 1939 vendieron su establo y fundaron allí la lechería Strauss Nahariya, según la cronología oficial del grupo. Su padre, Michael Strauss, transformó ese emprendimiento familiar en una gran industria alimentaria; murió en octubre de 2020, a los 86 años.
Ofra nació en Nahariya en 1960. De chica acompañaba a su padre en los recorridos nocturnos de reparto de leche, un aprendizaje temprano del negocio que recogió el portal económico ICE. Estudió Derecho en la Universidad de Tel Aviv y se graduó en 1987.
Antes de sumarse a la empresa familiar se fue a Nueva York, donde trabajó como gerente regional de marketing en Estée Lauder. Esa etapa, ajena a la industria láctea, le dio experiencia en marcas globales de consumo masivo.
Trayectoria: de la lechería familiar a la presidencia
En 1989 volvió a Israel y entró en la compañía familiar, donde pasó por ventas y marketing y luego dirigió la división de postres Maadanei Olam. En 1996, tras el ingreso de los Strauss en la tradicional fábrica de chocolates y café Elite, fue nombrada directora ejecutiva de esa empresa.
El paso decisivo llegó en 2001. Michael Strauss le traspasó el liderazgo en un relevo generacional planificado y ella asumió la presidencia del directorio. Junto con el entonces CEO Erez Vigodman completó en 2004 la fusión de Strauss y Elite. En 2007 el conjunto pasó a llamarse Strauss Group.
Trayectoria: alianzas y expansión internacional
Bajo su presidencia, el grupo apostó a sociedades con multinacionales. Con PepsiCo formó en 2008 una empresa conjunta 50/50 para Sabra, la marca de hummus que Strauss había adquirido en Norteamérica en 2005. En 2009 sumó Tana Industries, dueña de Tami4, y creó Strauss Water. En café, profundizó la presencia en Brasil a través de Três Corações, cuya sociedad con el grupo São Miguel se extendió en 2022 por 20 años más.
También hubo salidas. En 2017 vendió la cadena Max Brenner a sus franquiciados israelíes. En noviembre de 2024 acordó vender a PepsiCo su 50% de Sabra y Obela por unos US$244 millones.
La gestión tuvo episodios críticos. En abril de 2022 el grupo retiró del mercado todos los productos de su planta de Nof HaGalil por sospecha de salmonela y asumió el costo total del retiro. En octubre de 2024 la Autoridad de Competencia le aplicó una multa de 111 millones de shekels por avanzar sin autorización en una fusión con Wyler Farm, fabricante de tofu. Strauss rechazó los cargos, calificó la sanción de desproporcionada y anunció que apelaría.
Aportes e impacto en Israel y en el mundo
Su principal aporte empresarial fue sacar a una compañía doméstica al mercado global sin perder el control familiar. La fórmula combinó marcas locales fuertes con socios internacionales: Danone en lácteos, PepsiCo en snacks y dips, Haier en agua y São Miguel en café. El caso Sabra mostró cómo un producto típico de la cocina israelí, el hummus, podía volverse masivo en las góndolas de Estados Unidos.
Los números acompañaron. En 2024 el grupo vendió 11.200 millones de shekels, con una ganancia neta de 418 millones. En 2025 las ventas, medidas con el criterio no contable (non-GAAP) que usa la compañía, subieron 11,6% y llegaron a 12.507 millones de shekels.
Fuera de la empresa, Strauss se volcó a la diversidad y la inclusión. En 2008 lanzó en Israel, con la Red de Mujeres de Israel, el censo Catalyst de mujeres en directorios. Preside Jasmine, asociación que fomenta el emprendimiento de mujeres judías y árabes, distinguida en 2016 con el premio a la calidad de vida del presidente de la Knesset. También presidió Maala, foro de responsabilidad social empresaria, y encabeza la Cámara de Comercio Israel-Estados Unidos.
Su proyección internacional se refleja en los rankings. Fortune la incluyó desde 2003 en sus listas de mujeres más poderosas de los negocios, y el Financial Times la ubicó 12.ª en 2009 y 16.ª en 2010 entre las 50 principales empresarias del mundo.
Presente
Más de dos décadas después de asumir, Ofra Strauss sigue al frente del directorio de Strauss Group, según la página oficial de la compañía. La gestión diaria está a cargo del presidente y CEO Shai Babad, que firmó los resultados de 2025 publicados el 25 de marzo de 2026.
El grupo de hoy es más concentrado que el de hace una década. Tras desprenderse de Max Brenner y de Sabra, su eje está en Israel, en el café de Brasil y en el agua con Tami4. El directorio mantiene presencia familiar: su hermano Adi Strauss también es director.
Sin lugar a dudas, Ofra Strauss representa una figura poco frecuente en la economía israelí: una heredera que asumió joven la conducción de un grupo familiar y lo llevó a escala internacional mediante alianzas. Su trayectoria incluye logros comerciales medibles, una agenda pública sobre mujeres y diversidad en los negocios, y también crisis documentadas, como el retiro sanitario de 2022 y la multa antimonopolio de 2024. Ese balance explica su peso en el mundo empresarial de Israel.

Katrina Maimón
Katrina Maimón publica en Israel Ahora sobre cultura, religión e historia, junto con temas de ciclismo y estilo de vida. Sus contenidos acercan distintas miradas sobre la sociedad y la vida cotidiana.




