El ministro de Defensa, Israel Katz, destituyó al general de división Avi Bluth de su cargo como jefe del Comando Central de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante una transmisión televisiva en vivo, una decisión que generó una reacción política inmediata y dividió las aguas entre el oficialismo y la oposición.
Sectores de derecha celebraron la medida como una señal de firmeza y de reafirmación del control civil sobre la conducción militar. Desde la oposición, en cambio, se calificó la destitución como un golpe a la estabilidad institucional de las FDI, al considerar que una decisión de esta naturaleza —tomada públicamente y sin el proceso habitual— debilita la cadena de mando y expone tensiones internas entre el Ministerio de Defensa y la cúpula militar en un momento sensible para la seguridad del país.
El episodio se suma a un clima de fricción creciente entre el liderazgo político y la conducción castrense, en momentos en que Israel enfrenta múltiples frentes de seguridad simultáneos.
La crisis del reclutamiento haredí sigue sin resolverse
En paralelo, persiste la tensión política en torno al proyecto de ley de reclutamiento, con el primer ministro Benjamin Netanyahu insistiendo en su intención de exceptuar a los estudiantes de yeshivá ultraortodoxos del servicio militar obligatorio. El tema, uno de los más divisivos de la política israelí en los últimos años, continúa generando fricciones dentro de la propia coalición de gobierno y alimenta el reclamo de sectores que exigen una distribución más equitativa de la carga del servicio militar entre todos los sectores de la sociedad israelí.
Israel se encamina a elecciones
El calendario político ya apunta hacia las elecciones nacionales, previstas para el 27 de octubre, en las que Netanyahu buscará renovar su mandato. Tanto la destitución de Bluth como la disputa por el reclutamiento haredí se perfilan como temas centrales de la campaña, en un escenario donde la relación entre el poder político y el estamento militar, junto con el histórico debate sobre el servicio obligatorio, volverán a estar en el centro del debate público.

