Florencia Guerra Sodero, clasificada al Panamericano de Asunción, fue excluida de la delegación nacional tras la viralización de una publicación que vetaba a los judíos y de un historial de ataques previos contra la comunidad. La jugadora pidió disculpas a la DAIA.
La Asociación de Pádel Argentino (APA) resolvió apartar de manera preventiva a la jugadora cordobesa Florencia Guerra Sodero de la delegación nacional que competirá en el torneo Panamericano de clubes, categoría libres amateur, previsto entre el 21 y el 24 de octubre en Asunción, Paraguay. La decisión llegó horas después de que se difundiera una publicación antisemita en su cuenta de Instagram.
Al anunciar su clasificación, la segunda consecutiva tras la obtenida en 2025 junto a su compañera Carolina Cadaval, Guerra Sodero publicó una historia en la que se presentaba como «una peronista fachera» y convocaba a sus seguidores a votar entre cuatro remeras para el torneo. La invitación incluía a «peronistas, radicales, libertarios, hinchas de Belgrano», a «ricos, pobres, clase media», y cerraba con una exclusión explícita: «Excepto judíos: ustedes no son bienvenidos».
Un patrón, no un episodio aislado
La publicación reactivó la circulación de mensajes que la jugadora había difundido en 2025 desde su cuenta de X. En uno de ellos preguntaba «¿Quién será el judío que se quede con el peaje de todas las rutas?». En otro, en respuesta a imágenes de la misa celebrada en la Catedral Metropolitana en homenaje al papa Francisco, escribió «Y que lloren los judíos».
El antecedente más grave fue una respuesta directa a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). Cuando la entidad condenó al diputado Nicolás Massot por banalizar la Shoá, Guerra Sodero la descalificó con un insulto.
Tras la repercusión, la deportista eliminó la publicación original y cerró sus cuentas en redes sociales.
La respuesta institucional
La APA repudió «en forma categórica» las expresiones y fue terminante en su comunicado: «La representación de la Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional». La entidad abrió además el procedimiento disciplinario previsto en el Código de Disciplina de la Federación Internacional de Pádel (FIP), en el que la jugadora podrá ejercer su derecho de defensa, y expresó su solidaridad con la comunidad judía.
La Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, a cargo de Daniel Scioli, respaldó la medida. La DAIA valoró la decisión de la APA. La diputada Sabrina Ajmechet celebró el apartamiento con un mensaje directo: «Un antisemita no puede representar a los argentinos». El politólogo Daniel Lerer, director ejecutivo de Media Oriente, calificó las publicaciones como «aberrantes expresiones antisemitas».
Las dos disculpas
Guerra Sodero difundió un comunicado en Instagram dirigido a la comunidad judía, las autoridades deportivas, las instituciones comunitarias y la opinión pública. En él reconoció haber realizado «un acto abiertamente discriminatorio» y admitió «la gravedad de esta conducta, de carácter recurrente y antisemita». «No existen excusas ni justificativos para mis palabras», escribió, y se puso a disposición de la DAIA para realizar tareas comunitarias, capacitaciones o actividades de sensibilización.
En una carta enviada por separado a la DAIA, el tono fue distinto. Allí la jugadora sostuvo que no tuvo intención de promover el odio y describió su publicación como «una expresión desafortunada e irónica de exclusión a vuestro Pueblo». Se definió como católica y se refirió a los judíos como «nuestros hermanos mayores en la fe».
Su tío y abogado, Vladimir Sodero, confirmó que ambos enviaron un correo a la DAIA con el pedido de disculpas y afirmó que la jugadora asumirá las consecuencias de sus actos.

