La Albiceleste perdía 1-0 hasta los 85 minutos, pero un golazo de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez, asistido por Messi en tiempo de descuento, sellaron el 2-1 y el pase al partido decisivo del domingo.
Argentina protagonizó el miércoles una remontada extraordinaria: convirtió dos goles en los últimos cinco minutos para vencer 2-1 a Inglaterra y asegurarse un lugar en la final del Mundial, donde enfrentará a España este domingo.
El campeón defensor, que consiguió su tercera estrella hace cuatro años en Qatar, estuvo al borde de la eliminación durante buena parte del segundo tiempo, tras el gol de apertura del inglés Anthony Gordon.
Enzo y Lautaro, los nombres del milagro
Lejos de resignarse, el equipo de Lionel Scaloni desató una ofensiva sostenida que finalmente quebró la defensa inglesa a los 85 minutos: Enzo Fernández igualó el marcador con un remate espectacular desde unos 20 metros, imposible para el arquero.
Instantes después, en el segundo minuto de descuento, Lionel Messi colgó un centro preciso al segundo palo para que el ingresado Lautaro Martínez se elevara y definiera de cabeza, desde corta distancia, el gol del triunfo.
Otro récord para el capitán
Con esa asistencia decisiva, Messi extendió una marca histórica: registra un gol o una asistencia en 11 presentaciones mundialistas consecutivas desde 2022, la racha continua más larga del torneo en los últimos 60 años.
Para Inglaterra, en cambio, el doloroso derrumbe prolonga una larga lucha por repetir la consagración de 1966 y frustra la ilusión de alcanzar su segunda final.
Una final inédita en Nueva Jersey
El intenso cruce reavivó una de las rivalidades más feroces del fútbol internacional y generó un clima vibrante en el estadio, con hinchadas que intercambiaron cánticos desde mucho antes del pitazo inicial.
De cara al domingo, el duelo entre Argentina y España en East Rutherford, Nueva Jersey, marca un hito histórico: será la primera final mundialista disputada entre los campeones vigentes de Europa y Sudamérica, y también el primer enfrentamiento entre los dos primeros del ranking FIFA desde la creación del sistema, en 1992.
