El canciller israelí se reunió con el presidente electo colombiano un día antes de su investidura para coordinar la restauración plena de los vínculos diplomáticos, de seguridad y económicos entre ambos países, en el marco de un giro drástico respecto de la política exterior de Gustavo Petro.
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, se reunió el jueves en Barranquilla con el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, en un encuentro privado que se extendió por casi tres horas, un día antes de que este asumiera la Presidencia. Sa’ar fue invitado a una reunión y almuerzo privados en la oficina de De la Espriella, y los dos países se preparan para una amplia restauración de los lazos diplomáticos, económicos y de seguridad tras más de dos años de relaciones tensas.
El viernes, coincidiendo con la investidura, Sa’ar difundió un mensaje en el que calificó a De la Espriella como un «líder decidido, inspirador» y «un gran amigo del pueblo judío y del Estado de Israel». «La era dorada en las relaciones entre Colombia e Israel comienza hoy», escribió el canciller.
Un ladrillo en los muros de Jerusalén
Durante el encuentro del jueves, Sa’ar agradeció al presidente electo por su decisión de trasladar la embajada de Colombia en Israel a Jerusalén. «Has puesto un ladrillo en los muros de Jerusalén», le dijo el canciller israelí.
Agenda bilateral concreta
Según informó la Cancillería israelí, la reunión tuvo como eje central la coordinación de pasos concretos para el fortalecimiento inmediato de las relaciones políticas, de seguridad y económicas entre ambos países.
Antecedentes del vínculo
El encuentro fue el segundo entre ambos funcionarios, luego de un primer contacto en Buenos Aires en noviembre de 2025. Dos semanas antes, Sa’ar ya se había reunido en Washington con el canciller entrante de Colombia, Omar Bula, con quien acordó una hoja de ruta para restablecer rápidamente los lazos bilaterales una vez que De la Espriella asumiera el cargo.

Las medidas previstas
Entre las acciones acordadas figuran el restablecimiento pleno de relaciones diplomáticas, la designación de embajadores, la eliminación de requisitos de visado entre ambos países y el traslado de la embajada colombiana a Jerusalén. El nuevo gobierno colombiano también se comprometió a reanudar las exportaciones de carbón a Israel, suspendidas bajo la administración saliente de Gustavo Petro, y a revertir el respaldo de Bogotá a iniciativas legales y diplomáticas internacionales dirigidas contra el Estado judío.
Según la Cancillería israelí, Colombia tiene previsto retirar su apoyo a la demanda de Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia y abandonar el Grupo de La Haya.
Un giro respecto de la era Petro
Las medidas representan un cambio drástico frente a la política de Petro, quien rompió relaciones diplomáticas con Israel durante la guerra contra Hamas en Gaza y criticó reiteradamente al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu. Colombia había sido durante mucho tiempo uno de los socios más cercanos de Israel en América Latina, con una extensa cooperación en comercio, agricultura y seguridad, antes de que los vínculos se deterioraran bajo Petro. La elección de De la Espriella marca un regreso a esa asociación: durante su campaña, se comprometió a restablecer los lazos con Israel y a trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.
El año de foco estratégico en América Latina
Sa’ar representó a Israel en la ceremonia de investidura de De la Espriella, realizada este viernes en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali. El canciller designó a 2026 como un año de foco estratégico para profundizar las relaciones de Israel con América Latina. Su visita a Colombia se produjo días después de un viaje oficial a Ecuador —el primero de un canciller israelí en 44 años—, donde ambos países firmaron un memorando de entendimiento en cooperación antiterrorista y acordaron ampliar los vínculos comerciales, de innovación y agrícolas.

