El promotor Hillel Wachs, responsable de traer al país a artistas como Pixies, Moby y Jason Derulo, asegura que la industria local vive un momento de expansión histórica y que Israel conserva intacta la infraestructura para recibir espectáculos del más alto nivel.
Mientras el circuito internacional de giras atraviesa una pausa en Israel, la escena musical local vive uno de sus momentos más dinámicos. Así lo describe Hillel Wachs, veterano promotor y cofundador de la compañía 2b Vibes Music junto a Carmi Wurtman, en una entrevista con la publicación especializada IQ.
Wachs, que a lo largo de su carrera organizó presentaciones de artistas de la talla de Pixies, Alice in Chains, Jason Derulo, Moby, Ziggy Marley y Regina Spektor, sostiene que el público israelí no dejó de consumir música en vivo. Por el contrario, la demanda se volcó con fuerza hacia los artistas nacionales, que hoy llenan festivales, clubes, arenas y teatros en todo el país.
Una industria local en plena expansión
«La industria local del vivo está explotando, con festivales, fechas en clubes, arenas y teatros», afirma Wachs. El fenómeno recuerda a lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19, cuando los artistas domésticos ocuparon el espacio dejado por las giras internacionales. Promotores como Wachs ampliaron su actividad hacia festivales municipales, eventos universitarios y circuitos nacionales.
El promotor destaca además un efecto positivo inesperado: la tensión que históricamente existía entre la industria local y quienes traían música del exterior se transformó en una convivencia virtuosa, con el talento israelí como gran protagonista.

El regreso de los grandes eventos al aire libre
Este año marcó la vuelta de los espectáculos masivos al aire libre, luego de que las restricciones sobre reuniones en espacios abiertos se fueran flexibilizando de manera gradual durante los últimos dos años. El público respondió con entusiasmo y la normalidad operativa del mercado doméstico se consolidó.
Las apariciones sorpresa de artistas internacionales en visitas privadas, como la de Smash Mouth en el club Barby de Tel Aviv en febrero, funcionaron como señales alentadoras para el sector.
Infraestructura de primer nivel y optimismo hacia el futuro
Wachs es enfático en un punto: Israel mantiene intacta la infraestructura técnica y la capacidad operativa para recibir giras del más alto calibre. Los escenarios, los equipos de producción y el conocimiento profesional acumulado durante décadas siguen disponibles y en plena actividad gracias al auge del circuito local.
Respecto del regreso de los grandes nombres internacionales, el promotor se muestra confiado. «La gente va a venir eventualmente. Me gustaría pensar que dos o tres años es un plazo razonable», señala. Y agrega que muchos artistas quieren presentarse ante sus fans israelíes: «Mucha gente quiere venir».
El empresario también observa con atención el calendario político, con elecciones previstas para octubre, y los procesos diplomáticos en curso, factores que podrían acelerar la reapertura del mercado a las producciones extranjeras.
Con un público fiel que incluso viaja al exterior para ver a sus artistas favoritos, una escena local en ebullición y una infraestructura lista para operar, la industria musical israelí demuestra una vez más su capacidad de adaptación y espera con optimismo la próxima etapa.
